Patentar para fastidiar

Las patentes, un gran invento para que los pobres inventores pudiesen dar forma a sus ideas sin el temor de que el rico pudiente se las robase… así es como deberían funcionar, pero en realidad… en realidad, las patentes parece que solo sirven para que los caraduras con dinero reclamen la autoría de algo sin gastar una sola neurona en ello, para evitar que otros les hagan competencia, o simplemente para fastidiar al prójimo.

¿Qué cómo he llegado a esta conclusión?
Muy sencillo. Basta con mirar noticias del tipo “Tim Langdell es imbécil y los desarrolladores independientes han decidido darle su merecido“, “Sony demandada por infringir una patente en el procesador Cell“, “Microsoft y Nintendo acaban de ser demandados por patentes de controladores“, “Un juez prohíbe a Microsoft vender Word“, “La patente del MP3 podría desatar una ola de demandas a cientos de compañías“, “‘Cazapatentes’ en Estados Unidos” o la más extraña de todas “Un empresario ruso registra el emoticono del guiño 😉 e intentará comprar otros 😦

El exceso de patentes lleva a las empresas a patentar cosas tan sumamente estúpidas como es el caso de Google con su página principal. Pero la principal consecuencia de este exceso de patentes y el poco control para su aceptación, es que los creadores se ven atacados y amenazados por las empresas cazapatentes, lo que hace a muchos dejar de crear por miedo a denuncias y juicios largos y costosos. Algunas páginas como “No Software Patents” denuncia el uso inadecuado de las patentes referentes al entorno informático por ser usadas en su mayoría como un intento de control injusto de unas compañías sobre otras y sobre las creaciones libres, e incluso sobre los propios usuarios. Similar caso ocurre con respecto a las patentes de medicamentos, en cuyo caso es la OMS quien denuncia que las patentes se usas para retrasar el acceso a los fármacos. Y una de las más raras patentes que es el caso denunciado por FreeMagenta.nl, que reclaman la liberación del color magenta, patentado por Deutsche Telekom AG desde el año 2000.

En definitiva, el sistema de patentes ha sido invadido por una innumerable cantidad de aprovechados y cazapatentes, que han degenerado lo que debería ser un órgano para proteger al creador, hasta convertirlo en un órgano para detener la innovación.

Anuncios

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: