0. Prologo

Título: Hitomaru
Autor: Jester_agr (Alejandro)


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
PROLOGO

Comienza un día más en las tierras de Ubante, un pacífico territorio dentro de un país consumido por las guerras internas. Cuando apenas ha aparecido el sol, una joven da a luz a un niño. Su madre le da el nombre de Hitomaru justo antes de dejarlo en manos de otra mujer, un poco más mayor que ella y que responde al nombre de Mara. Rápidamente, Mara y un hombre llamado Huro, se alejan de Ubante en dirección este.

Al día siguiente del nacimiento, una tropa del ejército llega a Ubante, bajo el mando del hijo del rey, el principe Kato, y exigiendo la presencia de la mujer que fuese a dar a luz. Al descubrir que el niño ya había nacido y que no estaban dispuestos a decirle donde se encontraba, Kato ordenó la retirada.
Los aldeanos no se lo creian, Kato, conocido por su terrible sed de destrucción les había dejado tranquilos. Ubante volvía a respirar tranquila, hasta unos días después.

La alarma había saltado, desde el noreste avanzaban las tropas de Arken, uno de los enemigos del rey. Cuando las tropas llegaron a las tierras de Ubante, las tomaron como campamento obligando a los aldeanos a darles todo el alimento que tubiesen. A pesar de que las tropas de Arken no solían quedarse en el mismo campamento demasiado tiempo, en esta ocasión permanecieron varias semanas como si esperasen algo. Y finalmente la espera terminó, para desgracia de todos.

Las tropas de Arken habían recibido información sobre el avance de una de las tropas del rey con el objetivo de llegar hasta el castillo de Arken, y lo más importante, el mismisimo rey las dirigía. Las tropas de Arken lograron por fin comprobar que era cierta la información, delante de ellos se encontraba el rey, el dueño y señor de todo el país, protegido por una sola tropa. Los soldados de Arken esperaron a que las tropas del rey pasaran por el pueblo para abastecerse, y en ese momento atacaron, pero ellos no fueron los únicos, de las montañas que rodeaban el pueblo, salieron numerosos soldados del rey. La batalla fue dura, y se llevó consigo las vidas de numerosos soldados y del mismisimo rey. A su vez, la villa de Ubante, víctima de la batalla, desapareció.

La noticia de la muerte del rey recorrió rápidamente el país, pero esa no fue la mayor preocupación de una pequeña familia que vivia ahora en el este. Mara y Huro, intentaban consolarse por la destrucción de la villa que les vio nacer, ahora su camino era totalmente irreversible.

Capítulo siguiente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: